A los estragos que ha causado la ola invernal en Cali y el Valle del Cauca, se suma también la proliferación de una de las especies invasoras más dañinas del mundo: el caracol africano, cuya presencia es capaz de desplazar especies nativas, afectar cultivos y hasta causar la muerte de personas y animales.
El alto índice de lluvias y las particulares condiciones que posibilita el invierno, sumado a la alta cantidad de basura acumulada en algunos espacios de la capital vallecaucana y la no recolección de las heces de las mascotas, son la combinación perfecta para que este animal se reproduzca y cause perjuicios en esta parte del país.
Enfermedades, parásitos y diversas afectaciones hacen parte de la lista de daños que puede llegar a causar el caracol africano. Además, uno de los peligros más significativos de este animal lo representa el consumo de sus heces por parte de roedores, con lo cual adquieren un parásito que se transforma dentro de su organismo y sale a través de sus secreciones como una larva infectada.
La ingesta de caracoles africanos o del mismo parásito podría significar la muerte para una persona u otro animal, por lo que las mismas autoridades recomiendan no manipular a este molusco.
Controles en Cali
A lo largo de este año, el Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente, Dagma, ha realizado una serie de operativos para tratar de controlar la plaga de caracoles africano; no obstante, las condiciones meteorológicas y de cuidado en algunas zonas ha dificultado la tarea.
Pese a los obstáculos, durante los primeros 3 meses del año se logró la recolección de 32.665 individuos de esta especie invasora y fueron las comunas 5, 10, 11, 15 y 17 las más afectadas de la ciudad. Durante el año pasado se recolectaron un total de 82.679 caracoles africanos en Cali.
“Son numerosos los reportes de presencia de caracol gigante africano en toda la ciudad, principalmente en temporada de lluvias. La actual temporada por la que estamos atravesando dificulta los operativos de control; sin embargo, mediante la planificación inteligente del territorio hacemos nuestro mejor esfuerzo para brindar la atención requerida de manera efectiva”, destacó Juan Carlos Moreno, líder del grupo de Gestión de Fauna Silvestre del Dagma.
Trabajo mancomunado
La disposición inadecuada de residuos sólidos, la descomposición de material orgánico, deterioro en el entorno y el nulo mantenimiento de zonas verdes, jardines y parques, son el escenario perfecto para la proliferación de la especie que puede llegar a medir hasta 20 centímetros.
Es importante resaltar que en Cali hace presencia una especie hermafrodita ovípara de este animal que es capaz de poner entre 900 y 1200 huevos al año, luego de sus primeros 6 meses de vida.
Debido a esto se le ha hecho un llamado a la comunidad caleña para que, en conjunto con las autoridades ambientales, ayude en el control del animal, que evite conductas -como las que se detallaron antes- que contribuyan a su proliferación y que reporte de inmediato la presencia del caracol africano a fin de que los expertos puedan intervenir.
Recomendaciones para enfrentar la plaga
Ante la alta presencia del caracol africano en Cali, las autoridades ambientales han recomendado a la ciudadanía no manipular estos animales, mantener limpias y podadas las zonas verdes y parques, no usar a esta especie en la preparación de comidas o remedios caseros y lavar muy bien las verduras, sea cual sea su procedencia.
En línea con lo anterior, se insta a la comunidad a que no emplee químicos para tratar de controlar la plaga pues esto puede afectar la salud de personas y animales y evitar el traslado de tierra que podría contener individuos de esa especie.
