Las denuncias hechas por el sindicato de Emcali, Sintraemcali, sobre los millonarios sobrecostos en un contrato de la compañía de servicios públicos de la ciudad, que contemplaba la adquisición de equipos tecnológicos, llevó en las últimas horas a la renuncia de su gerente, Juan Diego Flórez. Dimisión que fue aceptada inmediatamente por el alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina, quién encargó de la gerencia de la empresa al ingeniero Humberto Serna, actual gerente del componente de Acueducto y Alcantarillado.
Hace unos minutos, la Fiscalía General de la Nación dio a conocer a través de su Twitter que “frente a los presuntos hechos de corrupción en Emcali, Fiscalía abrió noticia criminal para investigar el caso y designó equipo mixto de seccional Cali y Dirección Especializada contra corrupción. Fiscales especializados ya se encuentran en Cali para iniciar acciones investigativas”.
¨Yo si aplaudo que por fin los sindicatos de Emcali comenzaron a despertar y a denunciar, porque estuvieron dos años y medio en la mesa compartiendo con el señor alcalde. Y ni pío decían, me gusta que comiencen a despertar porque es el momento de salvar a Emcali”, expresó el concejal Roberto Ortiz, en la sesión plenaria extraordinaria de hoy en el cabildo caleño.
El nuevo contrato que tumbó al hasta hoy gerente de la compañía, Juan Diego Flórez, es el 500-CS-2039 de 2022, suscrito entre la empresa de servicios públicos de la ciudad y la Unión Temporal AMI 2022, compuesta por las sociedades comerciales AM Unión S.A.S., Unión Eléctrica en reorganización y Deltec. Esta última, habitual contratista de Emcali y por lo cual han sido constantes las denuncias sobre posibles irregularidades de contratación en la empresa.
En este contrato para la medición inteligente AMI, como se le denomina, se presentan evidentes millonarios sobrecostos en la compra de televisores, proyectores y sillas ergonómicas.
En el cuestionado negocio, al que se hace referencia, se indica que el precio unitario de un televisor de 55 pulgadas, tipos Smart led, para sala de reuniones, es de $42.897.000, cuando un televisor de estas características no supera los $6 millones en cualquier tienda de gran superficie de la ciudad o por internet.
Por otro lado, aparece la compra de sillas ergonómicas de uso intensivo 24/7 por un precio, según el contrato, de $17.968.474, mientras que en el mercado se encuentran desde $400 mil hasta en $4 millones, en promedio.
Y además, entre otros ítems, aparece la adquisición de 2 video Wall para salas de trabajo por $1.527.529.052, que en el mercado no superan los $15 millones cada uno, según las indagaciones.
“Es realmente descarado que Emcali esté presentando una contratación con unos ítems que representan hasta el 1000% de sobrecosto. Y además bajo el pretexto de Cali inteligente. Un sobrecosto del 1000% no es una Cali inteligente, es una Cali avivata”, dijo exasperado el concejal Terry Hurtado.
“No puede ser que de 16 cotizaciones, muchas de ellas por $2.600.000, se escoja la más cara, en dónde es que están haciendo esos negocios (…) Esto es insostenible, Juan Diego, cuánto más van a desangrar nuestra empresa, cuánto más van a hacer lo que se les da la gana con nuestra empresa”, reclamó la concejala Ana Erazo, en la plenaria del concejo de hoy, antes de conocerse la salida de Flórez.
Contraloría no ha hecho nada
Hoy desde el cabildo se recordaron las reiteradas denuncias por supuestas irregularidades en la contratación de Emcali y se cuestionó el papel de quienes dirigen los órganos de control, de manera especial del Contralor de Cali, Pedro Antonio Ordóñez, de quién se pronosticó no iba a actuar, dada su cercanía con el destituido gobernador del Valle, Juan Carlos Abadía, quién sería uno de los que maneja la contratación en Emcali.
“Por eso estamos llevados en esta ciudad, porque los órganos de control no actúan, en este caso la Contraloría”, señaló el concejal Roberto Ortiz.
“Por eso no voté por usted señor Contralor, porque sabíamos que se iba a quedar callado ante lo que está pasando en esta ciudad con Emcali. Usted mismo felicitó aquí a Abadía. Cuánto más tenemos que esperar a que usted de resultados sobre esta empresa”, expresó Erazo.
“Cuando el señor Contralor se postuló, le dije de frente, usted es el candidato de Juan Carlos Abadía y el señor evasivamente me dijo, soy el candidato de Dios. Pero ¡oh sorpresa!, el día 30 de noviembre, cuando se eligió, lo primero que hizo fue darle las gracias al señor Juan Carlos Abadía. Ahí estamos”, recordó Roberto Ortiz.
Papel de los clanes Ospina-Abadía
La pregunta que se hacen los caleños es quién o quiénes están detrás de los casos de corrupción que se han denunciado en la empresa de servicios públicos. Y la respuesta, que ya es vox populi en la capital vallecaucana, la tienen los concejales.
“Es increíble que hoy una empresa como Emcali, que a nivel nacional ha generado confianzas frente al aporte de lo público, se esté viendo tan cuestionada por los negociados de Juan Diego Flórez con algunas personas en esta ciudad”, expresó Ana Erazo.
Y más directo y punzante, aún, fue el concejal Ortiz. “Yo si quiero denunciar esa nefasta unión para desvalijar a Emcali entre familiares del Alcalde y el nefasto Juan Carlos Abadía, con la complacencia del señor Alcalde; están llevando a Emcali a la quiebra”, aseveró el concejal, refiriéndose a Mauricio Ospina, hermano del mandatario caleño, de quién se ha dicho que junto con Abadía manejan la contratación en Emcali, al punto de que habrían tenido oficina en el edificio de la compañía.
Vuelven a preguntar por el alcalde
Cómo sucedió hace algunos días cuándo se denunciaron irregularidades en el componente de telecomunicaciones Telco, hoy en el Concejo de Cali volvieron a preguntar dónde ha estado el alcalde, quien por demás es el presidente de la Junta Directiva de Emcali.
“Esto es escandaloso, es supremamente ruidoso, mientras el gobierno local en cabeza de Jorge Iván Ospina se dedica a viralizarse por sus particulares formas de comunicación, a Emcali le siguen concurriendo pésimos indicios y presuntos hallazgos de irregularidades en los procesos de contratación”, le recriminó Erazo al mandatario caleño.
“Y la gran pregunta que nos hacemos nosotros los caleños es, dónde está el alcalde que mantiene haciendo actividades diferentes, pero la corrupción galopa esta ciudad, el alcalde no hace absolutamente nada”, enfatizó Roberto Ortíz.
Paradójicamente, el mandatario estaba en Twiiter por donde respondió (trinó), salvando veladamente la responsabilidad de Juan Diego Flórez. “Ahora debemos revisar todo lo denunciado en relación a adquisiciones, lo que significa una reingeniería del personal a cargo”.
En su hilo Ospina había escrito de Flórez “… hoy con dignidad y ante procesos a clarificar en personal bajo su mando decide presentar renuncia que he aceptado”.
Trino que fue respondido por el senador Alexander López Maya, quien le preguntó: “¿y para cuando su renuncia después de todo el daño que usted le ha hecho a la ciudad? Y no renunció (el gerente), lo tumbamos todos los que denunciamos”, advirtió.
Falta de control del Concejo
Los mismos concejales llamaron la atención que desde el cabildo no se le haya hecho un control político a Emcali, tras los múltiples escándalos por supuesta corrupción en la empresa. Lo cual se le atribuye a falta de voluntad política del Concejo, a amaños con la Administración o a que como se dice vulgarmente, en Emcali les “mamaban gallo”.
“Porque, además, cada vez que los citamos se enferman o están de vacaciones o no asisten” dijo la concejal María Isabel Moreno.
Por eso se espera que ahora el Concejo de Cali cumpla su ejercicio de control político frente a la Empresa porque el contrato que tumbó a Flórez no sería el único irregular.
Como se recordará hace apenas quince días, la denuncia pública social y de los medios de comunicación logró tumbar el contrato con la firma Klarzen, una multinacional de papel a la que se iba adjudicar un contrato de $90.000 millones para una alianza público-privada que pretendía instalar una planta de generación de energía solar.
La investigación en sitio pudo constatar que la firma no existía en la realidad como multinacional ni tenía el músculo financiero que decía para suscribir este multimillonario contrato. Sus oficinas en países como Estados Unidos y China eran fantasmas e, incluso, había plagiado fotos de un proveedor suyo en el país asiático para hacerse pasar por él.
En el camino quedan otros cuestionamientos a la contratación de Emcali que ha sido denunciado oportunamente por este diario, como la adquisición de las 12 pantallas led para publicidad visual exterior en el bulevar del río por más de 2 mil millones de pesos, una cifra astronómica para esos aparatos.
De igual manera, el contrato para el mantenimiento de la planta de tratamiento de aguas residuales de Puerto Mallarino, donde aparecía como contratista una firma apoyada por Emilio Tapia, uno de los personajes involucrados en el carrusel de la contratación en Bogotá y en el consorcio de Centros Poblados que obtuvo un anticipo de $70.000 millones para instalaciones de puntos de internet en escuelas, que no llevó a cabo.
