Un consejo de seguridad dirigido por el presidente Gustavo Petro pidió este martes en el cabildo de la capital vallecaucana. La solicitud fue hecha tras la masacre de cinco personas en zona de ladera, ocurrida esta madrugada.
Como queriendo decir que a la administración del alcalde Jorge Iván Ospina le quedó grande la seguridad de los caleños, hoy en el Concejo se escucharon voces exigiendo la intervención del presidente Gustavo Petro.
“Le hago un llamado al señor alcalde para que convoque a un consejo de seguridad, pero no el que está convocado el día de hoy, tiene que ser con la presencia del presidente Petro. Con más distractores hoy, con más shows mediáticos, no vamos a superar el tema de la droga y esas bandas que se han dedicado al negocio”, dijo el concejal Roberto Rodríguez.
Este pronunciamiento se dio tras la masacre de cinco hombres esta madrugada en el sector del Hueco, en el barrio Brisas de Mayo, y en cuya acción también resultaron heridas dos mujeres, entre ellas una menor de edad.
La petición de intervención del Gobierno Nacional ya se había hecho, ante la difícil situación de la seguridad en Cali. Así lo confirmó el presidente del Concejo, Fabio Arroyabe.
“Al señor presidente de la República, desde aquí, le hemos enviado ese mensaje en dos ocasiones. Y lo dije, así como se hizo en Bogotá, teniendo cifras más favorables de seguridad, ¿por qué no se hace en Cali en donde las cifras son tan desfavorables?”.
“Lo que está pasando en la comuna 20 de Cali es un llamado a la Alcaldía de Ospina para que actúe rápidamente y no deje que esto crezca”, así se pronunció el concejal Roberto Ortiz luego de proyectar un video en la plenaria, en el que se escucha una balacera mientras funcionarios de la Sijin hacen el levantamiento de los cinco hombres masacrados.
“Tras lo que ocurrió anoche, mucha gente me escribía: mire concejal, estamos oyendo un abaleo, gente gritando. Me escribían como en un acto de desesperanza, de decir ayúdennos y hasta las propias autoridades muchas veces tienen temor, porque mire, lo que presentamos ahora, cómo son recibidos quienes van a recoger los cadáveres”, contó Ortiz.
Tras estos hechos, nuevamente se pone en el debate público la necesidad de la presencia militar en las calles de Cali e incluso la legalización del porte de armas.
“Se deben tomar las decisiones y generar los planes tendientes a recuperar el control de la institucionalidad en todos los territorios, con mayor énfasis en los vedados para la Policía. Es inaplazable la convocatoria de la asistencia militar en aquellos sectores azotados por el delito. De no hacerse, están enviando mensajes a la ciudadanía de que no es posible combatir y derrotar el delito y tendríamos que hacer el llamado nacional a que se retorne al porte de armas de fuego, como protección individual y de las familias”, expuso el concejal Rodríguez.
Permisivos con el tráfico de drogas
Desde el Concejo se plantea que Cali está perdiendo la guerra contra el tráfico de drogas y que este flagelo sería la principal causa de la violencia que se vive en la capital vallecaucana. De hecho,esta es considerada como una de las causas de los incidentes ocurridos en Brisas de Mayo.
“El microtráfico sigue creciendo en las comunas y en los barrios de Santiago de Cali y esto ha venido creciendo tanto que va a estallar mucho más si no se le pone mano dura; hemos sido muy flexibles”, reclamó el concejal Richard Rivera.
En el mismo sentido se pronunció Rodríguez Zamudio, quien planteó que la crisis se ahondó por la falta de autoridad del alcalde de Cali.
“Se ha sido permisible desde momentos del paro cuando la ciudad se encontraba bloqueada por las bandas criminales locales, otras que provienen del Pacífico y otras que provienen de México y otros países centroamericanos, que tomaron posesiones que poco a poco les ha permitido el manejo de toda la actividad criminal en el territorio. El delito y la impunidad se volvió común, nos están acostumbrando al discurso reactivo con show mediático sin ningún plan a mediano y largo plazo, capaz de generar las acciones conducentes contra todas las actividades conexas del narcotráfico, su comercialización que está llegando hasta las inmediaciones del CAM”, dijo el concejal Rodríguez.
Política de seguridad en deuda
Desde el cabildo, la concejala Ana Erazo cuestionó que no puede ser posible que hayan pasado tres secretarios del ramo (Carlos Rojas, Carlos Soler y Jimmy Dranguet) y que ninguno haya brindado las garantías reales de seguridad en esta ciudad, ni presentado la política pública de seguridad como lo prometieron.
Por su parte, el concejal Juan Martín Bravo reclamó porque en 2021 por primera vez la Secretaría de Seguridad tuvo un presupuesto de $80.000 millones, el más alto en la historia de Cali, y pese a ello no se han visto los resultados.
“Cámaras dañadas, alarmas comunitarias dañadas, no tenemos política pública de seguridad, el helicóptero halcón no está funcionando o funciona muy pocas veces, también tenemos muchos programas sociales totalmente desfinanciados, como son los comedores comunitarios, entre otros más. Evidentemente, ese es el resultado de la violencia que hoy nos agobia en la ciudad”, así resume Bravo la gestión de la Secretaría.
Y mientras se esclarecen los hechos de la masacre en Brisas de Mayo, hay preocupación por lo que pueda ocurrir de ahora en adelante. “Detrás de esto va a venir una retaliación bien grande, debemos estar preparados para otra masacre, ojalá que yo esté equivocado”, pronosticó el concejal Ortiz.
Entre tanto, el cabildante Terry Hurtado dejó en el aire una pregunta: “¿se está en capacidad de prevenir que estos hechos sigan sucediendo o esto es la antesala de una ola de violencia y sangre que se viene en la ciudad?”.
La administración de Jorge Iván Ospina tiene la respuesta.
